Sermón  # 88

Junio 18 del 2006 – am.

Por Rev. Carlos Navarro – Pastor

 

Título:  Si mi padre no hubiera muerto”

Texto:  Lucas 2:48-52

 

Introducción:

 

     En un día como el que celebramos hoy, hay algo que quisiera tomar como ejemplo y poder referirme a todos aquellos que hemos perdido a nuestros padres, de una o de otra forma.  Los que han perdido a sus padres por muerte o porque lo han perdido de vista porque él decidió hacer vida con alguien más.

 

     El texto que recién hemos leído tiene que ver con el padre adoptivo de Cristo, un excelente hombre, un caballero, que según la historia murió antes de que Cristo haya dado inicio a su ministerio público, además, el texto que hemos leído es el párrafo final en donde se menciona a José en una forma activa en la familia y luego en el Cap. 3:23 en una forma de referencia.

 

     Pero trayendo al siglo XXI, ésta historia se repite en muchos de nosotros, nuestros padres ya no vieron lo que nosotros somos ahora, el tiempo no les alcanzó pero nos hubiera gustado compartir con ellos lo que ahora somos y disfrutamos.

 

     Es por eso, para todos aquellos que ya no tienen a sus padres, con cariño quisiera traer a memoria algo de lo que hubieramos deseado hacer.

 

1.- Me haría su amigo:

 

·       No solamente su amigo, sino que SU MEJOR AMIGO

·       Para que mi padre no busque la amistad en nadie

·       Para que yo no tenga que buscar la amistad de un desconocido, teniendo a mi padre que me la ofrece.

·       Procuraría disfrutar de su compañía

·       Me preocuparía por complacerlo en lo que pueda

·       Le compararía algo que fuera de su gusto

·       Lamento que yo nunca lo hice.

2.- Haría lo posible porque se sintiera orgulloso de mí:

 

·       Por mis logros obtenidos en la vida

·       Demostrarle que sí funcionó su esfuerzo por darme lo mejor

·       En lo personal me hubiera gustado que mi viera predicar

·       Llevo su nombre, no me hubiera gustado mancharlo

·       Admiro a todos aquellos que han sido padres adoptivos

·       Admiro a aquellos que han amado a sus padres adoptivos, como si fueran sus verdaderos padres.

·       La Ilustración de mi amigo en el cementerio!

·       Se lo habían ocultado casi toda la vida, hasta esos días de agonía de su padre adoptivo.

 

3.- Lo ganaría para Cristo:

 

·       Oraría por el todos los días

·       Le pediría que me permitiera orar por él

·       Le presentaría el mensaje de Cristo

·       Haría lo imposible para que no muriera sin Cristo en su corazón

·       Si yo me considerara que había fallado en algo, haría lo posible porque otra persona le hablara de Cristo, quizá esa persona tenga más efectividad que yo.

 

4.- Me gustaría hablar con mi padre de temas de la Biblia:

 

·       Diera la vida porque fueran esos temas los que hablaramos en la

     Casa.

·       Diera la vida por venir con mi padre a la Iglesia

·       Diera la vida por sentarme al lado de él para escuchar el sermón del pastor.

·       Y aún de Viejo, me sentiría orgulloso de ser hijo de mi padre

·       Que lástima que no lo tengo

·       Pero usted que si lo tiene, le animo a que haga lo que hemos mencionado en éste sermón.