Sermón  # 54

Enero 22 del 2006

Por Rev. Carlos Navarro

 

Título:  Lleno y Vacío a la misma véz”

Texto:  Lucas 16:19

 

Introducción:

 

            Habemos muchas personas que venimos a éste mundo, creyendo que entramos en una autopista de competencia, en la cual todos tenemos nuestro propio carro, marcados con un número y con una meta sóla… ser el ganador… arrebatar el premio, romper records… llenarnos de Gloria y de imponernos frente a todos…sin darnos cuenta que la Biblia nos dice:  Porque… qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?   Marcos 8:36

 

            A éste tipo de personas… le sucede que todo lo miden en la vida por la clase de logros que obtienen en la vida… sin darse cuenta que ya hace muchos años, otros han vivido así y que sus finales han sido finales tristes y llenos de miseria.  Que no nos pase a nosotros como uno de los tantos personajes que en la Biblia se ven reflejados y descritos como el que recién hemos leído… que hacía con esplendidéz.

 

            Este hombre era un hombre que estaba Lleno pero Vacío a la misma véz…como muchos que estan llenos pero vacíos a la misma véz.

 

1.-  Llenos las manos de Joyas

 

 

2.- Llenos sus estómagos de las mejores comidas

 

 

3.- Llenos sus closets con la mejor ropa

 

 

4.- Llenas de dinero sus cuentas en el banco

 

 

5.- Llenas sus cajas de seguridad…

 

 

6.- Llenos los garages de sus casas con los mejores autos

 

 

7.- Llena su cabeza de conocimiento… de todo

 

 

8.- Llenos en sus despensas… de todo… artículos importados

 

 

9.- Llenos en sus agendas

 

 

10.- Llenos de conocidos y de amigos…

 

Pero tristemente vacíos en su corazón… el depósito más importante de nuestras a llenar…

 

Ø     A llenarlo de Cristo

Ø     A llenarlo del amor de Dios

Ø     A llenarlo de bondades

Ø     A llenarlo de buenos deseos para otros

Ø     A llenarlo de bendiciones para otros

 

Porque un día terminará la carrera…la carrera de nosotros como seres humanos, la carrera más importante de nuestras vidas… y el que gana es aquel que se haya quedado con Cristo.