Sermón # 946

Miércoles 16 de Octubre del 2013

Por Rev. Carlos Navarro – Pastor

 

Título:  “El Salmo 132”

Texto:  Salmo 132:1-7

 

Introducción:

 

     Los grandes que dijeron amar a Dios, amaron lo que Dios amaba y procuraban el bienestar de la Casa de Dios y se sentían orgullosos de vivir para El.  Para ellos, Dios, Su Obra y todo lo que tenía que ver con Dios ocupaba el primer lugar en sus vidas.  Todos sus esfuerzos, sus vidas, sus recursos, sus talentos y su servicio estaba concentrado en darselo a Dios.

 

     Frecuentemente nosotros decimos que amamos a Dios, pero vemos en Segundo lugar las cosas de Dios; amamos a Dios por lo que nos dá, hablamos de Dios por lo que hace en nosotros, nos sentimos orgullosos por todo el beneficio que obtenemos de El; pero muy dificilmente hablamos de las cosas que estuvieramos dispuestos  a hacer por El y Su Obra.

-          Abraham hizo un altar a Dios sin que Dios se lo pidiera

-          Isaac hizo un altar a Dios sin que Dios se lo pidiera

-          Jacob le prometió muchas cosas a Dios sin pedir nada a cambio

-          David estaba más preocupado en traer el Arca del Pacto a Jerusalén que gobernar en todo Israel

-          Salomón decidió construír primero la casa de Dios y dejó por último la construcción de su propio palacio. 

-          2 Crónicas 7:11; 8:1-4.

     La lista de los que así pensaron es inmensa… la lista de los que decidieron poner a Dios en primer lugar en sus vidas es una lista flamante… tristemente ya no pasa así con nosotros.

 

-          Hoy en día nos preocupa lo nuestro

-          Hoy en día nos ocupa lo nuestro

-          Hoy en día trabajamos y nos esforzamos para nosotros y los nuestros

-          Hoy en día Dios y las cosas de Dios no ocupan el lugar que deberían ocupar.

 

AFORTUNADAMENTE… no todos pensamos igual!

1.- No daré sueño a mis ojos:                 Salmo 132:1-4

·        David decide no descansar y pelear hasta lo último para lograr su deseo

·        Quiere usar todo su tiempo, sus fuerzas y su imaginación así como los usó cuando pastoreaba, así como cuando se enfrentó a  Goliat y así como cuando se enfrentó al ejército de los Filisteos.

·        Así con las mismas ganas y con la misma convicción que hizo todas las hazañas para Dios, está dispuesto a trabajar intensa e incansablemente para Dios.

 

2.- Hasta que halle lugar:                          Salmo 132:5

·        David ya era rey y no podía acpetar que el Arca de Dios habitara en un desierto

·        Nada más le quitaba el sueño al rey y ese era el pensamiento de saber que El Instrumento más sagrado para el pueblo de Isarel estuviera en un bosque.

·        Llegó a ser rey, pero no se olvidó quien lo hizo rey

·        Muchos de nosotros nos olvidamos de nuestros compromisos con Dios

·        Frecuentemente cuando obtenemos de Dios lo que habíamos pedido, rápidamente nos olvidamos de quien fué quien nos bendijo.

·        David no fué así… decidió no descansar y no poner en su agenda éste asunto en un lugar inferior al primero.

·        David era capaz de hacer cualquier cosa paa el Dios de su vida

 

3.- Bendeciré abundantemente su provision:

                                                                 Salmo 132:15

·        A partir del versículo 14 es Dios quien habla y toma la palabra para comprometerse con David, con su descendencia y con el pueblo de Israel en bendecirles de una forma abundante por haber preferido dar el todo por El.

·        Prometió que la familia de David se sentaría en el trono

·        Prometió que la línea real de la familia no terminaría

·        Prometió que de su descendencia vendría el Mesías, nuestro Señor Jesucristo

 

ESE FUE SIEMPRE EL DESEO DE LOS AMABAN A DIOS… y ese fué siempre el deseo de Dios para los que amaba… ustedes me prefieren a mí… yo me encargaré de ustedes y de los suyos.    HEBREOS 11:24-26